El Parque Natural de Učka, en Croacia, ha confirmado por primera vez la presencia de tres especies de reptiles que hasta ahora no figuraban en sus registros. Estas observaciones, llevadas a cabo durante 2024 y 2025 y dadas a conocer en octubre de 2026, enriquecen significativamente el conocimiento sobre la fauna de este espacio natural ubicado en el noreste de Istria.
Aunque estos animales ya eran conocidos por la ciencia, su documentación dentro de los límites del parque es novedosa, sentando las bases para su protección futura. Este descubrimiento también pone de manifiesto la relevancia de preservar la diversidad del paisaje, un aspecto a menudo subestimado en las excursiones por la montaña.
Entre las especies identificadas se encuentra la culebra de cuatro rayas (Elaphe quatuorlineata), un tipo de ofidio que ya se sabía que habitaba la región de Istria, pero cuya presencia dentro del parque no había sido confirmada. Otro hallazgo notable es el lagarto de cristal (Pseudopus apodus), un reptil que, a pesar de su apariencia serpentina debido a su cuerpo alargado y la ausencia de patas funcionales, se distingue claramente por sus párpados móviles y aberturas auditivas. La tercera especie es la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), un pequeño reptil nocturno que se alimenta de insectos y arañas, y que por su naturaleza discreta, a menudo pasa desapercibido.
El equipo de investigación, compuesto por Carmen Rožmanić, Danijela Damijanić, Vesna Ahel y Marko Klobučar, del organismo gestor del parque, dedicó 20 jornadas de campo entre abril y julio de 2024 y 2025 para examinar 13 lugares específicos. Durante este periodo, lograron registrar dos culebras adultas, dos lagartos de cristal adultos y una salamanquesa adulta, utilizando observaciones directas y fotografías para confirmar sus identificaciones y registrar sus ubicaciones. Es importante señalar que la detección por primera vez de una especie no implica necesariamente una llegada reciente, sino más bien la primera confirmación documentada de su existencia en la zona. Particularmente en el caso de la salamanquesa, localizada en Lovranska Draga, los investigadores no pudieron determinar una población establecida, sugiriendo que el ejemplar podría haber llegado a través de la intervención humana, y no se proporcionó un censo sobre el tamaño de las poblaciones de estos reptiles.
La investigación también resalta la preocupación por la disminución de la diversidad de hábitats debido al abandono de las prácticas agrícolas y el pastoreo tradicionales. Este proceso, conocido como sucesión vegetal, conduce a que la vegetación invada terrenos que antes estaban abiertos, alterando el paisaje. La administración del parque ha reconocido esta problemática, indicando que sus pastizales, formados a lo largo de milenios de actividad humana, están siendo gradualmente invadidos por arbustos. Para contrarrestar esta tendencia, el parque ha implementado un proyecto de restauración, anunciando en octubre de 2026 acciones para recuperar 96.08 hectáreas de pastizales secos en Bodaj y Ševčevi dvori, lo que implica la eliminación selectiva de vegetación leñosa. Aunque estas medidas están orientadas principalmente a la conservación de pastizales y aves asociadas, se alinean con la necesidad de preservar la diversidad del paisaje para todas las especies, incluyendo los reptiles recién documentados.
Los hallazgos de este estudio, publicados en la revista Natura Croatica y difundidos en la página web del Parque Natural de Učka, subrayan la vital importancia de una gestión ambiental proactiva y del compromiso cívico. Es un recordatorio de que cada descubrimiento biológico, por pequeño que sea, nos invita a reflexionar sobre nuestro papel en la conservación de la naturaleza y nos impulsa a adoptar prácticas más sostenibles. La belleza y el equilibrio de nuestros ecosistemas dependen de nuestra atención y respeto, y la protección de cada especie contribuye a la riqueza global de la vida en nuestro planeta.
