La travesía de 48 cabras guisandesas por la provincia de Ávila, que culminó en la Fiesta de la Trashumancia en Madrid, fue meticulosamente documentada gracias a la tecnología de seguimiento de Digitanimal. Esta empresa ha utilizado 30 dispositivos GPS para registrar un recorrido de más de 100 kilómetros, con etapas de hasta siete horas y una velocidad promedio de tres kilómetros por hora. Esta experiencia demuestra el potencial de las herramientas digitales para preservar el pastoreo tradicional y optimizar la gestión del ganado, ofreciendo una visión detallada de los movimientos del rebaño y sus hábitos.
Tecnología al Servicio de la Tradición: El Rastreo de la Trashumancia
El 25 de octubre de 2026, 48 cabras guisandesas, equipadas con dispositivos GPS de Digitanimal, completaron una trashumancia de más de 100 kilómetros por la provincia de Ávila, culminando su viaje en la Fiesta de la Trashumancia de Madrid. Esta iniciativa, impulsada por la empresa tecnológica, permitió registrar datos precisos sobre el desplazamiento del rebaño, incluyendo la etapa más extensa, de 18 kilómetros, entre Solosancho y El Fresno, que duró siete horas. Rubén Blanco, cofundador de Digitanimal, destacó la importancia de estos datos para documentar el pastoreo tradicional y la cohesión del rebaño durante todo el trayecto. La información recopilada será entregada a la Diputación de Ávila, sirviendo para documentar caminos y vías pecuarias, así como para la gestión de esta raza autóctona. Digitanimal, fundada en 2015 tras la experiencia personal de Blanco con la pérdida de terneros, busca proporcionar herramientas que permitan a los ganaderos localizar a sus animales, anticipar problemas y mejorar la eficiencia en sus explotaciones. La empresa se adapta a las condiciones de conectividad de cada zona, garantizando la transmisión de datos y el apoyo a la ganadería extensiva. La colaboración con la Diputación de Ávila también responde a la necesidad de preservar la cabra guisandesa, una raza autóctona de la Sierra de Gredos en peligro de extinción, con menos de 300 ejemplares. Esta iniciativa se enmarca en el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026, y busca optimizar el pastoreo, reducir desplazamientos innecesarios y, por ende, las emisiones de vehículos, mejorando así la vida de los ganaderos.
La integración de la tecnología en prácticas ancestrales como la trashumancia no solo preserva un valioso patrimonio cultural, sino que también ofrece soluciones innovadoras para los desafíos contemporáneos de la ganadería. Esta simbiosis entre tradición y modernidad nos invita a reflexionar sobre cómo la tecnología puede ser un aliado fundamental en la conservación de la biodiversidad y en la mejora de la sostenibilidad en el sector primario. Es un claro ejemplo de que el progreso no siempre significa abandonar lo antiguo, sino potenciarlo con nuevas herramientas para un futuro más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
