Parques Nacionales de Argentina y la organización Aves Argentinas han iniciado una campaña de votación para seleccionar los nombres de dos aguará guazú que habitan en el Parque Nacional Ansenuza, ubicado en Córdoba. La participación está abierta a todos los ciudadanos del país. Ambos ejemplares están equipados con collares satelitales, y las cámaras trampa han revelado que están criando conjuntamente a cuatro cachorros. Esta acción subraya el compromiso con la protección de la fauna nativa y la sensibilización pública.
La Administración de Parques Nacionales (APN) y Aves Argentinas han puesto en marcha una votación para designar los nombres de una pareja de aguará guazú en el Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba. Estos animales, monitoreados con collares satelitales, han sido observados criando cuatro cachorros, lo que representa un paso significativo para la especie. El aguará guazú, también conocido como lobo de crin, es el cánido de mayor tamaño en Sudamérica y está clasificado como una especie "emblemática y amenazada" en Argentina. La votación, abierta a todo el país, busca involucrar a la ciudadanía en la conservación de esta especie vital. Los nombres elegidos se anunciarán el jueves 5 de noviembre, marcando un hito en los esfuerzos de protección de la fauna en la región.
Monitoreo y Reproducción de una Especie Vulnerable
Gracias a la instalación de cámaras trampa, se ha confirmado la cría compartida de cuatro cachorros por una pareja de aguará guazú en el Parque Nacional Ansenuza. Esta observación es crucial para la conservación de la especie, considerada emblemática y en riesgo en Argentina. El seguimiento satelital y las cámaras permiten entender mejor sus hábitos y movimientos, facilitando la protección de estos animales en su hábitat natural.
A lo largo del año, el equipo del parque ha utilizado cámaras trampa en las áreas que frecuenta la especie, descubriendo así que la pareja de aguará guazú está involucrada en la "crianza compartida de cuatro cachorros". Este hallazgo, revelado en una nota del 28 de octubre, es de gran relevancia para una especie en peligro. La APN confía en que estas crías fortalezcan la población tanto en el área protegida como en la región de Ansenuza en general. Sin embargo, el comunicado no especifica el número total de aguará guazú que residen actualmente en el parque ni la tasa de supervivencia habitual de los cachorros. Esta iniciativa de monitoreo, incluyendo el uso de collares satelitales desde abril, busca comprender mejor los patrones de movimiento, dieta y lugares de reproducción de la pareja sin interferir en su vida natural, proporcionando datos valiosos para futuras estrategias de conservación.
Opciones de Nombres y Significado Cultural
Las alternativas de nombres para la pareja de aguará guazú, como Mistol y Luna, Mampa y Navira, o Chúcaro y Cucusa, fueron propuestas por el parque, Aves Argentinas y estudiantes locales. Cada opción tiene un significado especial, ya sea cultural, botánico o descriptivo de las características de los animales, reflejando una conexión profunda con el entorno y la tradición.
Las tres propuestas de nombres fueron presentadas por el parque, Aves Argentinas y los alumnos de la Escuela José Martí de Los Pozos, un pueblo cercano al hábitat de los animales. Previamente, los estudiantes participaron en un taller educativo para familiarizarse con la especie. La primera opción, "Mistol y Luna", sugiere "Mistol" por un fruto nativo que consume el aguará macho, y "Luna" para la hembra debido a su actividad predominantemente nocturna. La segunda opción, "Mampa y Navira", proviene de la lengua de los sanavirones, donde "mampa" significa "agua que corre". La tercera y más peculiar opción es "Chúcaro y Cucusa". "Chúcaro" alude al carácter arisco y fuerte del macho, mientras que "Cucusa" se refiere a la hembra por el tamaño inusualmente pequeño de su cabeza, la menor registrada en la zona. Estas elecciones no solo buscan dar identidad a los aguará guazú, sino también integrar la cultura local y la conciencia ambiental en el proyecto de conservación.
