El renombrado biólogo marino Manu San Félix ha presentado una ambiciosa propuesta para establecer nuevos santuarios marinos en las costas de Mallorca y Barcelona, con planes de implementación a partir del año 2027. Esta iniciativa, anunciada durante el prestigioso Blue Zone Forum Innovazul 2026 en Cádiz, representa un esfuerzo crucial para revertir el deterioro ambiental que ha afectado al Mediterráneo en las últimas décadas. San Félix, con una vasta experiencia de 45 años y cerca de 15,000 inmersiones, advierte sobre los peligros del calentamiento del agua y el aumento del dióxido de carbono, pero mantiene una visión optimista sobre la capacidad de recuperación del ecosistema marino a través de medidas de protección efectivas y la concienciación pública.
El proyecto de San Félix, respaldado por la campaña "Reserva 30", busca involucrar activamente a instituciones y a la ciudadanía en una nueva estrategia de gestión oceánica. Estos futuros santuarios no solo servirán como refugios cruciales para la vida marina, sino que también actuarán como modelos replicables para la conservación en otras regiones del Mediterráneo. El explorador submarino subraya la imprudencia de la acción humana que altera la composición del agua, un componente vital para la existencia en la Tierra, y la necesidad urgente de cambiar nuestra percepción y trato hacia los océanos, promoviendo la restauración de la rica biodiversidad que ha sido diezmada.
Durante su intervención en el foro Innovazul, San Félix destacó que, a pesar de que los océanos cubren dos tercios de la superficie terrestre, siguen siendo un gran desconocido para la mayoría de la sociedad. Con un toque de humor, sugirió que la ONU debería considerar renombrar nuestro planeta de "Tierra" a "Agua" para reflejar esta realidad. Enfatizó la importancia de organismos microscópicos como la cianobacteria Prochlorococcus, responsable de gran parte del oxígeno global, cuestionando la sabiduría de alterar el hábitat de criaturas tan esenciales. La falta de acceso a agua dulce para millones de personas es una injusticia que resalta aún más la necesidad de proteger este recurso vital.
La propuesta de San Félix se alinea con el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que establece el objetivo de conservar y gestionar eficazmente al menos el 30% de las zonas marinas y costeras para el año 2030. Este marco también exige sistemas representativos, conectados y gobernados de manera equitativa, implicando la participación activa de las comunidades vinculadas al mar para asegurar resultados de conservación tangibles. San Félix ha dedicado 18 años al proyecto Pristine Seas de National Geographic, contribuyendo a la protección de millones de kilómetros cuadrados de océano y al establecimiento de 31 áreas marinas protegidas. Su experiencia directa en el Mediterráneo lo convierte en un testigo privilegiado del impacto devastador que la degradación ha tenido en esta región en las últimas décadas.
La visión de San Félix trasciende los beneficios ecológicos, resaltando también el bienestar humano que emana de un planeta saludable. "Tener un planeta sano, tener una naturaleza sana, nos da felicidad", afirmó. La campaña "Reserva 30" busca movilizar a millones de personas para que los gobiernos amplíen la protección marina. El objetivo final es cambiar la percepción social del agua, reconociendo su valor incalculable y promoviendo una gestión más consciente y sostenible de nuestros océanos, para asegurar un futuro próspero tanto para la vida marina como para la humanidad.
