Cada Cuerpo de Agua Pirenaico Ahora Tiene su Propia Identidad Digital
Un Nuevo 'DNI' Para los Ecosistemas Acuáticos Pirenaicos
Los lagos y las charcas diseminados por los Pirineos han recibido por primera vez una identificación oficial, trascendiendo sus nombres tradicionales. Un equipo de expertos, bajo la dirección del CREAF, ha compilado datos exhaustivos de 6.361 cuerpos de agua distribuidos por España, Andorra y Francia en un proyecto denominado LacusPyr. Este catálogo asigna un código único a cada uno, similar a un Documento Nacional de Identidad (DNI), con el fin de evitar ambigüedades geográficas y nomenclaturales.
La Importancia de la Identificación Única en la Investigación
La publicación de esta iniciativa en la revista Geoscience Data Journal subraya la necesidad de abordar un problema recurrente en el ámbito científico: la variabilidad en los nombres de los lagos. Un mismo cuerpo de agua puede ser conocido por diferentes denominaciones, dependiendo del idioma, la época o el mapa consultado. Este tipo de inconsistencias ha llegado a provocar errores cartográficos, como el intercambio de nombres entre los lagos de Plan y Cabidornats en el entorno de Colomèrs, complicando la comparación de estudios científicos a lo largo del tiempo.
Diversidad de Ecosistemas Acuáticos Incluidos en el Catálogo
El inventario LacusPyr no solo unifica las distintas variantes de nombres, sino que también vincula esta información con datos esenciales como la superficie, la altitud, la cuenca y, cuando está disponible, la profundidad. Su cobertura abarca desde vastos lagos que superan los 100 metros de profundidad hasta diminutas charcas temporales con apenas dos metros cuadrados de extensión. Estas últimas, a menudo olvidadas, son cruciales para albergar organismos especializados, como los anostráceos, que han desarrollado mecanismos para sobrevivir a la desecación, manteniendo huevos resistentes en el sedimento hasta la vuelta del agua.
La Riqueza Oculta de los Lagos y Charcas Pirenaicas
Los Pirineos, un bastión de biodiversidad, poseen lagos que han sido testigos de cambios de nombre a lo largo de la historia, otros que alcanzan profundidades asombrosas y numerosas charcas efímeras que, a pesar de secarse en verano, son el hogar de organismos resilientes. Este inventario pionero, LacusPyr, revela la verdadera magnitud de la riqueza de estos ecosistemas acuáticos. Publicado en Geoscience Data Journal, el catálogo detalla aspectos como la superficie, profundidad y cuenca de cada masa de agua, junto con sus nombres oficiales, variantes históricas y una identificación georreferenciada única que facilita la investigación transfronteriza.
Liderazgo y Colaboraciones en la Creación de LacusPyr
La concepción y desarrollo de LacusPyr han sido liderados por el CREAF, en una fructífera colaboración con instituciones como el CSIC, el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), la Universitat de Barcelona (UB) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Jordi Catalan, investigador del CREAF y CSIC, y principal autor del estudio, enfatiza la relevancia de esta georreferenciación para organizar la información y eliminar confusiones científicas, además de hacerla accesible a cualquier interesado en la toponimia y localización de estos cuerpos de agua. Catalan explica que los cambios toponímicos pueden deberse a errores cartográficos, diferencias de pronunciación o la consolidación de una denominación sobre otra, siendo LacusPyr una herramienta que recoge todas estas variaciones.
Desafíos y Soluciones en la Nomenclatura Acuática
Un claro ejemplo de la complejidad toponímica se observa en los lagos de Plan y Cabidornats, situados en el Valle de Arán, dentro del circo de Colomèrs, en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Sus nombres han sido intercambiados en la cartografía oficial y las guías de montaña a lo largo de las décadas, generando confusión incluso en la literatura científica. Marisol Felip, investigadora del CREAF y la Universitat de Barcelona, destaca que el inventario registra los nombres originales y les asigna un código único para prevenir futuras confusiones. Asimismo, el catálogo aborda variaciones lingüísticas y fonéticas, como "Redondo", "Redó" y "Redon", explicando las raíces históricas y dialectales de cada término. También se incluyen las diferentes denominaciones genéricas para cuerpos de agua, como 'estany' en catalán, 'estanh' o 'lac' en aranés, e 'ibón' en Aragón.
La Vida Oculta en las Charcas Temporales de los Pirineos
El inventario LacusPyr no solo se enfoca en los grandes lagos, sino que también documenta las charcas más modestas, algunas de apenas dos metros cuadrados y sin nombre propio. Muchas de estas charcas son temporales, secándose durante el estío, lo que las convierte en hábitats exclusivos para especies que han evolucionado para sobrevivir a estas intermitencias. Entre las criaturas más singulares se encuentran los anostráceos, crustáceos de aspecto peculiar y colores vibrantes que, al desaparecer el agua, producen huevos de resistencia capaces de permanecer en el sedimento por largos periodos hasta que las condiciones son favorables de nuevo. Jordi Catalan resalta la importancia de asignar un código a estas charcas poco estudiadas, lo que representa un primer paso crucial para comprender mejor estos hábitats, a menudo insignificantes a primera vista, pero de inmenso valor ecológico.
Joyas Acuáticas de los Pirineos: Profundidad y Conservación
LacusPyr facilita la comparación de las características de los lagos pirenaicos, revelando datos impresionantes. El lago Certascan, con más de 60 hectáreas, se posiciona como uno de los mayores en la vertiente española y el más extenso de Cataluña. Por otro lado, Cregüeña, ubicado en el macizo de la Maladeta, es uno de los más profundos de toda la cordillera, superando los 100 metros. Junto con el Lac Redon, Cregüeña destaca por no haber sido alterado para la explotación hidroeléctrica, lo que les confiere un valor incalculable para la conservación. El Lac Redon, en particular, es reconocido mundialmente como uno de los lagos de alta montaña más investigados, con alrededor de 105 publicaciones científicas. Investigadores como Jordi Catalan y Marisol Felip han dedicado más de cuatro décadas a estudiar este y otros lagos de Aigüestortes, como el Llebreta y el Cabidornats. Esta investigación a largo plazo es esencial para comprender cómo los ecosistemas lacustres responden a los desafíos ambientales y climáticos, así como al impacto humano a lo largo de la historia.
Explorando las Profundidades Ocultas de los Lagos Pirenaicos
El proyecto LacusPyr también arroja luz sobre las características subacuáticas de estos cuerpos de agua. El inventario incluye datos de profundidad máxima para 442 de ellos y profundidad media para 101. La profundidad media, que relaciona el volumen con la superficie del lago, es un indicador clave para comprender su funcionamiento hidrológico y ecológico. Al estandarizar estas mediciones con un identificador común, LacusPyr sienta las bases para futuras investigaciones, permitiendo que nuevas observaciones se comparen de manera efectiva con datos históricos, incluso si los nombres cartográficos varían. Este sistema robusto garantizará una comprensión más profunda y continua de los tesoros acuáticos de los Pirineos.
